La infancia y la pre-adolescencia son etapas del desarrollo en las que se necesita un gran apoyo, tanto de recursos personales (independencia, empatía) como sociales (necesidad de apoyo o las relaciones entre sus pares). Los adolescentes experimentan grandes cambios a nivel físico y psicológico desarrollándose una relación entre su imagen corporal y la autoestima. Esta característica, sobre todo en el periodo de la pubertad, puede ser un factor significativo en la aceptación de grupos y la forma de insertarse en él, creando así, una autoimagen marcada principalmente por familia y compañeros.
Por ello la utilización de las redes sociales ha tenido gran auge entre los adolescentes, convirtiéndose en parte de su rutina diaria.
Los adolescentes que utilizan redes sociales (unas 2h diarias) reflejan un mayor grado de autoestima, utilizando fotografías e información personal para ampliar su círculo de amistades y mantener una comunicación constante. Basan la autoestima con la apariencia.
Pero, ¿qué ocurre con los que no están inmersos en el mundo de las redes sociales?
Para esos jóvenes sus relaciones se basarían en el fracaso, viendo como sus conocidos tienen cada vez más amigos mientras ellos son ignorados, trasladados de su entorno. Esto les puede hacer hasta caer en una depresión.
Las redes sociales pueden hacer mucho daño a los adolescentes, ya que no tienen la suficiente madurez para descifrar lo real de lo virtual. En muchas ocasiones estos espacios pueden resultar anti-sociales, ya que reflejan un mundo de negatividad que no se ajusta a la realidad.
Por todo ello, vuelve a ser fundamental la atención de los padres.
Hola Ana!!!!!!!!!!
ResponderEliminarMuy interesante el vídeo que nos has dejado y la entrada que has escrito.
La verdad es que cada vez más adolescentes y en general, cualquier persona, está "enganchada" a las redes sociales. Desde mi punto de vista, ya no sabemos vivir sin ellas. Es muy sencillo mandar un mensaje a través de Tuenti o Facebook para quedar con los amigos a tomar algo, o con los compañeros de clase para hacer un trabajo. También nos brinda la posibilidad de hablar mediante el chat, sin tener que pagar grandes cantidades de dinero en nuestra factura de móvil.
Estas posibilidades que nos facilita también entrañan peligros, pues cuando escribimos y colgamos nuestras fotos, toda la gente puede ver que hemos hecho durante el fin de semana o cuál ha sido nuestro viaje de fin de carrera. Y ello supone privarnos de intimidad. Incluso muchos se hacen pasar por alguien que no es, sin percibir lo que puede ocurrir después.
Sin embargo, pertenecer a una de estas redes supone ser "guay" y no el "raro" en una pandilla de amigos. Por eso casi todos nuestros jóvenes pertenecen a una de estas redes sociales, con el fin de estar integrados en su grupo.
Otro de los aspectos que me gustaría mencionar es que los adolescentes pasan muchas horas frente al ordenador, sin relacionarse con otros chavales, tan solo con la pantalla de un aparato, por lo que se están convirtiendo en personas aisladas en la sociedad. Por ello creo que debemos formarlos para su uso, porque se pueden utilizar estas redes y aprovecharnos de las ventajas que ofrecen, pero con límites, y en ésto los padres tienen mucho que decir en cuanto a la educación y valores que están transmitiendo a sus hijos.
Muchas gracias por tu comentario compy!!!!
ResponderEliminarLa verdad es que me pareció un tema interesante a tratar, porque, como bien sabemos, las redes sociales son una de las principales actividades a las que suelen dedicar la mayoría de los adolescentes en su tiempo de ocio, dejando de lado otras más importantes. Como bien dices, dejan influirse por "el qué dirán" convirtiéndose ellos mismos en "guays" o "raros", por ello haría falta la colaboración, no solo de los profesores en la formación crítica de los adolescentes, sino de toda la comunidad educatica (padres, distintas instituciones o asociaciones)para que puedan ejercer un buen uso de medios, y en concreto de las redes sociales.